Los lípidos alimenticios son macronutrientes compuestos por ácidos carboxílicos con una extensión de hidrocarburos que retienen la mayor cantidad de energía (9 kcal por gramo) dentro de los nutrientes. Desempeñan un papel fundamental en el organismo, ya que tienen varias funciones diferentes, como la absorción de vitaminas y minerales, ayuda en los sistemas hormonales, salud cardiovascular, almacenamiento de energía, entre otros. Existen varios tipos de moléculas lipídicas, divididas en dos grandes grupos: saturadas y no saturadas.