Los hidratos de carbono, también conocidos como carbohidratos o sacáridos, son moléculas con una estructura compuesta por carbono, oxígeno e hidrógeno, cuya función principal es proporcionar energía al organismo. Entre los beneficios del consumo de hidratos de carbono están: la conservación de los músculos, la energía para el cerebro, la facilitación del proceso de digestión, la disminución del colesterol, la estabilización del nivel de azúcar en la sangre, entre otros.